NADA ENCAJA
En el post de hoy vamos a analizar la programación didáctica del primer ciclo de primaria de un centro escolar de Valencia.
Respecto a
las características de la Propuesta Didáctica, hemos podido observar que se
basa en distintos principios, y los que consideramos más importantes, son: partir
del nivel de desarrollo del alumnado y de sus aprendizajes previos como también,
asegurar
la construcción de aprendizajes significativos a través de la movilización de
sus conocimientos previos, de la memorización comprensiva y todo esto, que lo
consigan por sí solos y respetando sus ritmos personales. Además la necesidad
de promover la inter-relación entre todas las áreas y el entorno, usando para
ello recursos motivadores y una base lúdica. Y mantener la atención a la
diversidad.
Ahora, una
vez conocido esto, vamos a indagar en la relación que existe entre estos
principios y los objetivos, puesto que la didáctica no es en absoluto una entidad
solitaria que aparece en la programación, sino que esta va más allá y, por tanto, vamos
a intentar desvelar los entresijos que esta conlleva a las escuelas.
Hemos
podido observar que entre la propuesta didáctica y los contenidos sí que se
establece cierta relación, aunque esta no queda literalmente plasmada. Nosotros
hemos querido ir más allá y, aunque de manera explícita no aparezca, se observa
que el documento le da mucha importancia al aprendizaje significativo y el
aprendizaje de los contenidos responde a esto evolucionando de menos a más.
Además, podemos observar que, aunque todos los
componentes integrantes de la propuesta didáctica se explican de manera muy
precisa, la relación entre ellos no; por ejemplo, si analizamos la relación
entre método, objetivos, evaluación, materiales, contenidos, etc. lo tenemos
que hacer de forma deductiva, puesto que no está implícita en el documento.
Sin embargo, nosotros somos conscientes de la necesidad
de que toda relación esté descrita en un documento de tan grande relevancia
educativa, como también de la complejidad que existe entre todos los elementos
de la programación didáctica pero, por esto mismo, aún deberíamos ser más
conscientes de la exigencia que nos reclama la propia educación y al mismo
tiempo todos los documentos que la rigen.
Nos encontramos en la obligación de decir que, a
nuestro parecer, la didáctica no es nada si no va acompañada de la evaluación,
los objetivos, las competencias, los contenidos, la metodología, los materiales,
la secuenciación… ya que ellos mismos son los que la reclaman; y estos componentes
surgen de la necesidad del para qué enseñar, cómo enseñar, cuándo enseñar, etc.
que es a lo que día tras día estamos intentando obtener una solución que se
adapte completamente a la realidad educativa en la que nos encontramos, por
tanto, esta solución no debe ser definitiva, sino que tenemos que ser
conscientes de que la sociedad está sometida a un cambio permanente y por ello la
educación también debe estarlo. Porque como dijo M. Prensky “Cuando el mundo no
cambia, es fácil educar a las personas para el resto de sus vidas”, y esta es
la excepción que confirma la regla.
