Con el término la educación nos referimos a la transmisión de los conocimientos a las nuevas generaciones, si nos fijamos, en cada uno de los países que componen este mundo se valoran la educación de diferentes formas, y con ello también la forma de llevarla a cabo.¿A caso las mentes de un país son completamente diferentes a la de otro? Aunque fuera así, que lo dudo, todos deberíamos tener la misma calidad educativa, y a simple vista vemos que no es así. Dejando de lado esto y centrándonos en la educación de nuestro país la cual parece que no nos importe, o eso, o es que cerramos los ojos para no ver lo extremadamente lento que estamos evolucionando, que tampoco es que sea muy diferente.
Por un lado, para ver lo mal que avanzamos en comparación al resto, encontramos el informe PISA, cada tres años se realizan unas pruebas a millones de niños de quince años, y no es de extrañar que nuestra posición sea de las últimas, de doce países somos el último si hablamos de la competencia en la lectura, el noveno si es respecto ciencias, y el décimo si es de matemáticas. Y frente a esto no hemos hecho nada, puesto que los datos no cambian, como dice Eduard Punset: “estamos frente una auténtica crisis de innovación, herencia de un modelo productivo agotado”. Pero por mucho que nos lo repitan, parece ser que no nos damos cuenta de que tenemos que replantearnos la educación que estamos dando a las nuevas generaciones.
Por otro lado, vemos que el índice de fracaso escolar es muy elevado, uno de cada tres jóvenes de entre quince y veinte cuatro años dejaron sus estudios antes de acabar la secundaria, por si acaso no se dan cuenta, es el 33,3%, y por supuesto, seguimos sin hacer nada. Pero no crean que todo esto es culpa de la escuela, las familias en otros países se involucran muchísimo más, incluso hay padres que van a clases para poder ayudar a sus hijos a hacer el deber, esto a nosotros ni se nos ocurriría pensarlo. Por ejemplo si queremos meter un objeto en una caja y para ello necesitamos la fuerza de cinco personas y solo empuja una, la acción de esta será completamente inútil, párense a pensarlo bien.
Vemos que se ha intentado evolucionar, que se han elaborado distintas leyes educativas, pero si nos fijamos ninguna ha erradicado el problema, si es así, es porque no han atacado al problema desde la raíz. Y de lo que no me cabe duda y a vosotros tampoco os debería caber, es que para poder hacer cambios primero debemos ser conscientes de que algo no va bien, después descubrir cuál es el problema y ver por qué existe; y así podremos evolucionar, acabando con ese pasado que no nos deja avanzar.
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